El traje que nadie mira hasta que está en el agua
Cuando alguien alquila material para surfear, casi siempre pasa diez minutos decidiendo entre longboard o funboard y acepta el traje de neopreno que le den sin pensarlo mucho. Es un error habitual. Puedes tener la tabla perfecta y aun así salir del agua a los veinte minutos porque el traje no era del grosor adecuado o te entraba agua por el cuello cada vez que remabas. El neopreno no es un accesorio secundario: es lo que decide cuánto tiempo vas a aguantar ahí dentro.
Grosores: qué significan esos dos números
Verás los trajes etiquetados como 2/2, 3/2, 4/3 o 5/4 mm. El primer número es el grosor en el torso (donde más frío se pasa) y el segundo el de brazos y piernas (donde más movilidad se necesita). Como referencia general para aguas españolas:
- 2 mm shorty (manga y pierna corta): agua por encima de 20 °C. Mediterráneo en pleno verano.
- 3/2 mm: el más versátil. Agua entre 16 y 20 °C. Cantábrico en verano, Mediterráneo en primavera y otoño.
- 4/3 mm: agua entre 12 y 16 °C. Cantábrico en primavera-otoño, Mediterráneo en invierno suave.
- 5/4 mm con capucha: agua por debajo de 12 °C. Cantábrico y Atlántico gallego en pleno invierno.
Un matiz que casi nunca te cuentan en la tienda: la temperatura del agua no es lo único que importa. El viento también enfría, y mucho. Un día de 18 °C de agua con levante fuerte en Tarifa se siente más frío que un día en calma a la misma temperatura en una cala protegida.
Cómo saber si la talla es la correcta
Un neopreno de alquiler que te queda bien no debería sentirse ni holgado ni asfixiante, aunque al principio cueste distinguirlo porque es un tejido que aprieta por diseño. Las señales de que la talla no es la tuya:
- Entra agua con facilidad por el cuello, las muñecas o los tobillos apenas te metes: te está grande.
- Notas que respirar hondo cuesta o que no puedes levantar bien los brazos por encima de la cabeza: te está pequeño.
- Se forman bolsas de tela en la espalda o el pecho al agacharte: te está grande.
Pruébatelo siempre de pie, no sentado, y haz el gesto de remar antes de salir de la tienda. Si algo no encaja, pide otra talla en ese momento. Cambiar de traje mojado y a medio vestir después, en el aparcamiento de la playa, es mucho más incómodo.
Lo que se alquila aparte y casi nadie pide
Botas de neopreno, guantes y capucha se suelen alquilar por separado, y en aguas frías marcan más diferencia que el propio traje. Las manos y los pies son las primeras zonas que se quedan sin sensibilidad, y perder agarre en la tabla por tener las manos entumecidas es más peligroso de lo que parece. Si vas a estar más de una hora en agua por debajo de 15 °C, merece la pena el par de euros extra por las botas.
Cómo tratar un neopreno de alquiler para que no huela ni se estropee
El neopreno de alquiler pasa por decenas de personas a lo largo de una temporada, así que aclararlo con agua dulce al terminar (muchas tiendas tienen una ducha exterior para esto) no es solo cortesía, alarga la vida del tejido. Evita dejarlo secar al sol directo colgado de una percha metálica que lo deforme en los hombros, y nunca lo dobles por la cremallera: acaba agrietando el neopreno en esa zona con el tiempo.
Zonas donde el grosor correcto marca más diferencia
En Mundaka y Zarautz el agua ronda los 14-15 °C incluso en verano por la influencia del Cantábrico abierto, así que un 3/2 mm suele quedarse corto fuera de julio y agosto. En Somo y El Sardinero pasa algo parecido. En cambio, en El Palmar o Tarifa, con influencia atlántica pero más al sur, un 3/2 mm cubre casi toda la temporada de surf. Si vas a San Sebastián o a la costa gallega en invierno, no te conformes con lo primero que te ofrezcan: pide explícitamente un 4/3 o un 5/4 con capucha, aunque cueste unos euros más al día.
Etiquetas